26 de junio de 2013
Violento desalojo de las tomas del eje Brasil: Esta es la historia
Durante la noche del martes 25 y la madrugada del miércoles 26, los estudiantes de la PUCV hacen efectiva la decisión democrática emanada del Consejo General de Estudiantes realizada esa misma tarde en la Facultad de Filosofía y educación, en cuanto a la votación de una toma general de las dependencias de la universidad.
Los primeros edificios en ser ocupados fueron el Monseñor Gimpert, La Facultad de Ingeniería (FIN) y el Isabel Caces de Brown (IBC), siendo la Casa Central de la PUCV el último espacio en ser tomados por los estudiantes.
En este último, los vicerrectores de Desarrollo, de Investigación y Estudios Avanzados, Arturo Chicano y Joel Saavedra, respectivamente, junto al profesor de filosofía Mauricio Otaíza, entre otras autoridades de la PUCV, retuvieron a los estudiantes que ingresaron al edificio en una habitación fuertemente blindada, tanto con bancas que eran colocadas tras las puertas y empujadas por guardias de seguridad, como con rejas metálicas que fueron instaladas semanas anteriores.
Los personeros intentaron repeler la ocupación entre fuertes descalificativos y forcejeos. Entendemos que dicha labor debe ser propia de personas profesionales en la materia, como los guardias, y no ser ejercida directamente por el Gobierno universitario y el personal administrativo.
Paralelamente a dicha situación, Carabineros detiene a tres estudiantes (Dos hombres y una mujer) que estaban afuera de Casa Central, quienes fueron esposados y trasladados a la 2° comisaría de Valparaíso, siendo amenazados de ser formalizados por “usurpación de propiedad privada”. Durante el procedimiento la estudiante de la PUCV fue ultrajada por una carabinera, en tanto fue obligada a desnudarse, vulnerando tanto su dignidad como sus derechos. Posteriormente los 3 estudiantes fueron puestos en libertad, señalando que sólo fue un control de identidad.
A la llegada de Fuerzas Especiales y de un alto contingente policial que incluyó dos carro lanza aguas, un bus, un carro lanza gases y otros dos vehículos policiales más, el mismo grupo de estudiantes, luego del ingreso de un contingente de carabineros al edificio, decide abandonar de manera pacífica la Casa Central, momento en que Sebastián Vicencio, Presidente de la FEPUCV, tuvo que solicitar la orden de desalojo a Carabineros dado que pese a que ésta había sido requerida al director de Asuntos Estudiantiles en varias oportunidades durante estas horas, no hubo respuesta alguna.
Rectoría no respetó el protocolo que amerita estos casos, a saber: Informar a Federación sobre la orden de desalojo cursada a Fuerzas Especiales de Carabineros, notificación con la que se informaría a los estudiantes para que estos tuviesen tiempo de decidir cómo afrontarían la situación, resguardando así su integridad física.
Dicho lo anterior, rectoría expuso de forma irresponsable a sus estudiantes al poco criterio que históricamente ha marcado a la fuerza militarizada de carabineros, al permitir el ingreso de estos a las dependencias de la Universidad.
Acto seguido, las Fuerzas Especiales intentan ingresar al edificio Monseñor Gimpert, siendo contenidos por una gran masa de estudiantes en el bandejón central de Avenida Brasil, donde fueron reprimidos con agua, productos químicos y piquetes policiales.
Transcurridas unas horas de enfrentamientos, la policía decide acrecentar su violencia, amarrando el portón que da hacia la calle Rawson, a la carrocería de un carro lanza aguas, poniéndolo en marcha y arrancando de cuajo la puerta de acceso. Tras la maniobra, Carabineros saca a más de cuarenta estudiantes del edificio y se los lleva en calidad de detenidos.
La misma situación de violencia se replica en los edificios FIN e IBC, donde producto de la represión policial, una estudiante de Trabajo Social, recibe un golpe de luma en la cabeza, por lo cual tuvo que ser trasladada por sus propios compañeros hasta el hospital Van Buren en estado de inconsciencia, quedando hospitalizada y realizándose varios exámenes (radiografías y scanner). La estudiante fue dada de alta esta mañana, quedando bajo observación.
En el IBC en tanto, a Carabineros se le facilitó el ingreso por parte de un funcionario de la PUCV (jefe de Relaciones Estratégicas, Gianfranco Arata), quien según el relato de Miguel Fernández, Consejero Superior, le hizo entrega de las llaves.
Dicha situación no da a tiempo a los estudiantes de abandonar el edificio, quedando expuestos a la represión policial. Ocurrido el desalojo, Carabineros saca a más de cuarenta estudiantes del edificio y se los lleva en calidad de detenidos.
A las 2 de la madrugada, entre los desalojos de Gympert e IBC, ya se contaban alrededor de 80 detenidos. Otros tantos fueron interceptados en la vía pública.
Los estudiantes que mantenían ocupada la Facultad de Ingeniería (FIN), al ver la violencia y procedimientos que se habían implementado en los otros edificios, deciden salir preventivamente de las dependencias para proteger la misma del actuar de Fuerzas especiales.
Cerca de un centenar de detenidos fue trasladado a la 8° comisaria de Valparaíso, siendo apoyados por laComisión Ética contra la Tortura, los cuales se desplegaron en los edificios desalojados para apoyar jurídicamente el proceso. Todos los estudiantes fueron liberados esta mañana.
Creemos que la decisión de un desalojo por parte de Rectoría sólo refleja la nula capacidad política de mediar en un conflicto que tiene a los estudiantes sin soluciones concretas a las justas demandas que en distintas oportunidades e instancias se han planteado al Gobierno Universitario.
Finalmente queremos reforzar el mandato establecido de forma democrática por las distintas asambleas de carrera, en cuanto a mantener el actual estado de movilización. A esta hora se mantienen en toma el campus Curauma, el Instituto de Matemática y el Instituto de Música.
¡Una universidad que pretende ser de carácter público, tiene que ser una universidad democrática!
Mesa Ejecutiva FEPUCV 2013
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